Cómo ayudar a los niños a superar la muerte de las mascotas

Las mascotas no son únicamente animales que viven con nosotros, las mascotas son parte de nuestra familia y siempre, estén o no con nosotros, formarán parte de nuestras vidas.

Cuando una mascota llega a nuestras vidas, el tiempo que está con nosotros nos enseña grandes cosas y además, nos da el mayor regalo: amor incondicional.

Los niños conectan con las mascotas de forma diferente que los adultos, y el dolor que sienten ante su pérdida, también es muy real.

Muchos niños viven la muerte de su mascota como la primera pérdida significativa de un ser querido y aunque no muestren sus emociones o sentimientos como los adultos, eso no significa que no sientan también dolor ante la muerte de su mascota. Y así como sienten la pérdida, necesitan la ayuda del adulto para poder lidiar con esos sentimientos.

A la hora de afrontar y acompañar a nuestro hijos en este proceso, es importante tener en cuenta su edad , ya que ésta determina su forma de comprender y sus dudas. Para los más pequeños la muerte es un enigma, aunque les duele y extrañan  la presencia de su mascota no suelen plantearse nada más allá de esa ausencia física. Sin embargo, ésta se convierte en algo más profundo y complicado de explicar, y asumir, a partir de la preadolescencia. En cualquier caso, estos consejos son adecuados para todas las edades y nos gustó poder acercárselos:

1. No mientas a tu hijo sobre la muerte

Buscar el momento adecuado para hablar con el niño, suavizar las palabras y el tempo de la conversación, y se sincero: decirles siempre la verdad. No les pintes la muerte como algo bonito, tampoco les digas que su mascota se ha ido a un lugar mejor, porque para tu hijo sería un abandono emocional. La verdad es la mejor manera de que después tu hijo confíe en ti. Su cuerpo ha dejado de funcionar y cuando un cuerpo deja de funcionar ya no se puede volver a ver más, porque desaparece.

Pero eso no significa que la mascota deje de existir, porque está en el corazón de las personas que la han amado. Si tu hijo es muy pequeño también le puedes decir que su mascota se ha muerto, pero que es como si se hubiera convertido en una estrella… De este modo, podrá recordarla cada noche.

Importante: tener cuidado con decir que el animal se va a “dormir” o que lo “van a poner a dormir”. Los niños pequeños suelen interpretar esto de forma literal y esto les hará tener conceptos errados y atemorizantes sobre el sueño o las cirugías y la anestesia.

2. Comparte tu dolor con él

Muchas veces parece que el objetivo de la sociedad actual es evitar cualquier expresión externa y sincera de dolor. Pase lo que pase. Sin embargo, esto no es beneficioso para el niño en absoluto. No evites compartir tu tristeza con él, llora si es lo que de forma natural te pide el cuerpo y, por supuesto, déjalo llorar si lo necesita. Que no viva las lágrimas como un signo de debilidad. No hay nada peor para un niño que sentirse penalizado por expresar algo que realmente siente y lo conmueve.  

3. Habla de la mascota una vez hayan pasado los días

Con el fin de que se normalice la situación es importante que la mascota ausente no se convierta en un tabú, ni para la familia, ni para el niño. No se trata de sacar la conversación intencionadamente, si no de hablar con naturalidad y normalidad de la mascota, sin afectación, ni tristeza, pero con cariño.

4. Ayúdalo a recordar a su mascota sonriendo

Si este momento se da en familia mejor. Los cuentos, por ejemplo, son herramientas utilísimas para estos casos. Léele alguno cuyo argumento esté en consonancia con su edad, así como con las preguntas y dudas que se puede estar planteando. Aún así, el objetivo es en todos los casos es el mismo: aprender a recordar a nuestra mascota con alegría, destacando lo que hacía bien, lo que hacía fatal y lo que hemos aprendido cuando estaba y cuando ya no está. Tratar de rescatar anécdotas que siempre estarán en nuestro recuerdo. Es importante dejar en claro que si no lo olvidas, de alguna forma, siempre lo acompañará.

5. Cierra el ciclo inventando un ritual en familia

Puede ser un dibujo, una figura de plastilina, una reproducción fácil y casera de la mascota, o cualquier manualidad que se pueda hacer en grupo y lleve un rato terminarla. Se trata de celebrar una pequeña reunión familiar, a modo de ceremonia, en la que todos se sientan apoyados. Así el niño sentirá que no está solo y que la ayuda de su familia es importante para afrontar las situaciones difíciles.

Un comentario de “Cómo ayudar a los niños a superar la muerte de las mascotas

  1. valeriapergamo dice:

    “Su cuerpo ha dejado de funcionar y cuando un cuerpo deja de funcionar ya no se puede volver a ver más, porque desaparece.”
    tan de acuerdo… tan aplicable también para un ser amado… tuvimos que pasar por eso antes un par de veces el año pasado, antes de llegar a los 3 años, antes de que nos pase con una mascota… pero la verdad como recurso para procesarlo… me encantó el post…

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